¿Quiénes somos?

“Cecinas La Unión, artesanales por tradición”

Han pasado más de 30 años de esfuerzo y trabajo desde que la familia Flores Silva emprendiera una modesta carnicería en la ciudad de La Unión. Hoy ese pequeño local ubicado en calle serrano esquina O’Higgins, es una industria artesanal en constante crecimiento, que de la mano de la venta de productos cárnicos, invita a la comunidad Unionina y sus alrededores, a degustar de deliciosos embutidos preparados con ancestrales recetas familiares.

Misión

Entregar a la comunidad productos elaborados artesanalmente y de alta calidad, que se destaquen por su variedad e inigualable sabor.

 Visión

Ser una empresa líder en la elaboración y comercialización de productos cárnicos y embutidos, siendo reconocida por la calidad de los productos, aumentando con el tiempo el valor económico de la industria.

HISTORIA

Fue a mediados de un lejano 1976 en la población San Pablo de la ciudad de La Unión, que don Helmuth Flores Westermeier junto a su señora doña Brenilda Silva Monje decidieron instalar una humilde carnicería en una vieja casona construida allá por el 1900, que con gran sacrificio lograron arrendar.

Al comienzo, echar a andar el negoció no fue cosa fácil, pero fue gracias al apoyo y esfuerzo familiar que la carnicería “Temuco” pudo dar sus primeros pasos. Codo a codo la familia Flores Silva fue desarrollando el local, aumentando la venta y la variedad de los productos. Junto con la venta de carnes, se dieron cuenta lo necesario que era incursionar en el rubro de las cecinas, solo con el motivo de abastecer su propio local. Recogiendo una ancestral receta confiada por su madre a don Helmuth, se da el punto de partida de lo que más tarde se conocería como la “Fábrica de Cecinas Artesanales La Unión”.

Paso a paso la pequeña empresa fue creciendo gracias al esfuerzo familiar, que desde el inicio se ha mantenido y que en 1982 permitió la compra de la vieja casona. Ya por esa época la familia podía contar con la colaboración de un reducido personal con el cual poder trabajar la incipiente industria y la comercialización de los productos.

La fábrica ha ido creciendo constantemente en el tiempo, expandiendo a la vez su mercado, sin perder su tradicón artesanal que sigue manteniendo hasta el día de hoy.